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Yuan. Capítulo 19

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Yuan. Capítulo 19

Hola a todos. Desde mi confinamiento escribo un capítulo cada día de lunes a jueves excepto festivos para abrir la puerta a nuestra mente y que pueda salir a distraerse. Un abrazo virtual para tod@s.

 

Capítulo 19

El Templo de Edfu

 

Al final cambiaron la idea de volver al templo de Seti para ir al templo de Edfu. Yuan recordó aquella vieja del mercado que le había dado el amuleto. Hablaba de Edfu. Ese amuleto les había traído suerte. Al fin y al cabo le sirvió para encontrar el ojo de Horus de oro y este  fue el que les llevo a la tablilla. Pensaron que si estaban de vacaciones mejor ir a visitar ese lugar. El templo de Edfu, también llamado de Horus. Es el templo mejor conservado de Egipto y el más importante después del de Karnak.

Al llegar allí enseguida se les acerco un joven diciendo que por poco dinero les haría de guía. Era un chico joven, dieron por sentado que esa, era una manera, más o menos honrosa de que se ganara algún dinero. Así que aceptaron que les hiciera de guía particular. Les iba mostrando el templo y explicando la historia del mismo, con más o menos acierto. A ellos no les importaba. Les había parecido un joven simpático, que solo se buscaba la vida. Mezclaba historia real con mitos y leyendas. Les decía que el templo de Edfu  era el que más misterios del antiguo Egipto, albergaba en su interior. Según las viejas historias (de las gentes del país del Nilo) contadas de abuelos a nietos y siempre así. Nunca de padres a hijos. En el templo de Edfu ocurrió  la batalla entre el bien y el mal, entre Horus y Seth. Este templo fue reconstruido sobre los restos del anterior templo. Que fue el que hace muchos, muchos años presenció esta batalla. Allí, cuenta la voz popular, luchó la luz (el Dios Horus) contra la oscuridad (el Dios Seth). El chico continuaba explicando. Por ese motivo, la entrada de la luz del sol al templo, es tan peculiar. Zonas oscuras y zonas de luz. Como si la iluminación del propio templo pudiera explicar la batalla. El templo tiene mucha luz al inicio y a medida entras se oscurece. Esta es una forma de demostrar como Horus (Dios de la Luz) se adentró al submundo de Seth (Dios de la oscuridad). Por eso os digo que la propia iluminación cuenta la batalla. Así pues al salir del templo; salís de la oscuridad, hacia la luz y esto representa la victoria.

Aquí en la entrada encontramos a la estatua de Horus con doble corona. A cada lado hay una sala. La de la derecha es la destinada a los sacerdotes y la de la izquierda incluía una biblioteca. Solía ser la sala de los “Rej-ijet”

Yuan le interrumpió: Repite lo que has dicho. El joven respondió: ¿El qué? ¿Rej-ijet?

Yuan: Si eso mismo me llamó una vieja hace días, significa mago verdad.

Joven guía: No. Rej-ijet…  la traducción más correcta sería “el conocedor del rito” y la palabra magia sería con el término Hekau.

Yuan: Al principio me llamo así esa anciana, luego me dijeron Heaku y pensé que querían que les hiciera magia. ¿Por qué una biblioteca para los Rej-ijet?

Alya intervino: Los Rej-ijet eran personas muy importantes en Egipto. Personas de confianza de los Faraones.

Joven guía: Si. Se ha dicho que, en Egipto, el sacerdote suplicaba, mientras que el mago ordenaba.

Alya: Los Rej-ijet eran los que tenían acceso a antiguos papiros o los escribían ellos mismos.

Joven guía: Si los papiros mágicos. Ellos mandaban también poner las estelas. Para proteger.

Yuan: ¿Estelas?

Alya: Las estelas, sabes perfectamente que son. Es un bloque grande en horizontal, a modo de pedestal o base que está conectado a un bloque vertical más delgado con una parte superior curva. Lleno de relieves. Cuentan historias para sanar o como dice el guía proteger etc.

Yuan: Entonces… Aquella anciana…

Joven guía: Si alguien le llamo Rej-ijet se referiría a que vio en usted la reencarnación de un conocedor de los ritos.  Algunos faraones fueron considerados dioses. A los Rej-ijet no se sabe bien si se les concedió un don o una maldición. Puesto que al morir se les permitía ir al otro mundo ver a los dioses a los que habían ayudado. Pasar un tiempo con ellos y luego se reencarnaban de nuevo como Rej-ijet. Era una especie de premio y castigo a la vez. Premio porque al morir siempre iban al más allá a visitar a sus dioses. Maldición porque luego se reencarnaban y tenían que volver a servir a otros. Bendición porque conseguían la inmortalidad igual que los faraones. Maldición porque la tenían que vivir entre los dos mundos. Su sabiduría era bendición y maldición. Por eso como os dije antes se dice que en Egipto, el sacerdote suplicaba, mientras que el mago ordenaba.

Alya: Al final no es más que una amalgama de mezclas. Parte histórica, parte leyenda, parte mito, y ya sabemos cómo son todas estas tradiciones orales. Existir, existieron y eran de las personas más importantes y cercanas al faraón. También es cierto que se encargaban de realizar la “Hekau” (magia). El resto…

Yuan: En historia sí que había leído sobre el término “Heka”, la palabra con la que los dioses designaban el concepto de magia. Los antiguos pobladores del Egipto creían sin duda en el poder de la magia en el poder Heka. Nada en el Universo existía sin que estuviera animado por ese poder. No lo relacione en su día con HeKau.

Si no me equivoco además creo que aunque todos y todo formaban parte de la Heka solo los dioses, los magos y el faraón poseían la capacidad manipular el Universo porque podían manipular la Heka. Entonces entiendo que un Rej-ijet era alguien muy importante en ese antiguo mundo.

Joven guía: Se dice además tenían la capacidad de viajar en los sueños. Por eso eran capaces de interpretarlos. El mayor y más importante manipulador de la Heka en la tierra siempre era el faraón. Que emitía su poder siempre a su alrededor. Luego existían algunos sacerdotes a los que Rej-ijet les permitía aprender algunos conjuros concretos. De esta forma podían usarlos en la población. Conjuros de adivinación, de sanación, y hechizos protectores. A tal punto que el medico era también llamado sacerdote mago de la salud.

 

Acabaron la visita y se despidieron del joven guía, dándole una propina que le puso muy contento. Siguieron conversando animadamente sobre todo el tema. Alya incluso bromeaba. Diciendo que Yuan era la reencarnación de un Rej-ijet. Yuan le siguió la broma diciendo por supuesto que sí. Entonces le contó su habilidad. Cuando se encontraba encallado en algún momento de su vida. O no encontraba la solución a algo que le preocupaba. Como tenía la capacidad de irse a dormir y quedarse en un estado de semiconsciencia y su mente totalmente libre le mostraba como si de un sueño se tratara la solución sobre el tema que le preocupaba. En ese primer momento de entrar al sueño lo dirigía hacia un lugar y luego su mente seguía ese sueño y al despertarse le aparecía la solución. El guía había dicho que los Rej-ijet  podían viajar por los sueños. Lo que demuestra que yo lo soy. Alya le miraba entre sorprendida e incrédula. No podía adivinar si le decía la verdad o bromeaba. Entonces le dijo: Si puedes viajar por los sueños y puedes encontrar soluciones… Pues busca la pista de la torre que hemos perdido. Yuan empezó a reír a carcajadas respondiéndole: ¿No estábamos de vacaciones? No decías que nos olvidáramos de todo esto. Ya veo que somos muy parecidos. ¿Es algo un poco adictivo verdad? Cuando iniciamos algo somos capaces de aparcarlo. Pero somos como el fuego, que cuando parece apagado un poco de viento lo reanima.

Alya entonces aprovecho la comparación para decir: Si somos como el fuego, quememos la tarde y la noche en Egipto, que como tú bien me recuerdas estamos de vacaciones.

Y como fuego acabaron el día. Quemando las horas y disfrutándolas. Iluminando a su paso con la felicidad, el buen hacer y la alegría. Calentando la noche hasta que el fuego se convirtió en brasas.

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