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YUAN capítulo 1

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YUAN  capítulo 1

He pensado mucho en estos días de confinamiento. He perdido la primera semana encerrado en casa sin saber que hacer. He pensado en muchas cosas solidarias y alguna he podido hacer.

Para los que me conocéis he escrito ya dos libros de motivación y crecimiento personal. Mi madre siempre me ha animado a que escribiera un libro de aventuras, de suspense.

Creo que mi mejor aportación para las personas en este momento es escribir una aventura para que la gente pueda evadirse. Espero que os guste con todo mi corazón.

Si os gusta me comprometo hacer como en su día hizo Miguel de Cervantes con el Quijote. Ir sacando capitulos periódicamente del libro.

Disculpar la comparación no pretendo, aunque me gustaría ser una gran escritor como él. Solo hago la comparación por lo de sacar capitulos poco a poco y no el libro de golpe.

 

 

Capitulo 1

Había una vez

Había una vez…. Erase que se era…  eran estas palabras muy conocidas por Yuan un gran soñador. Si pudiéramos viajar en el tiempo y ver algunas fracciones de su infancia, veríamos como aprendió a leer a los seis años. Leyendo cuentos. Como soñaba despierto, ser parte de esos mismos relatos. Como a los once su imaginación era tan extraordinaria que sorprendió sobremanera a su profesora en un examen donde tenían que crear una redacción.

La profesora les dejo el siguiente texto en el examen  “Estas andando por la calle y de repente descubres que el aire hace que te persiga un papel…” continuar el texto y crear una historia.

Yuan siguió escribiendo…

Al principio me hacía gracia que me siguiera el papel  incluso jugaba con él, intentaba cogerlo y no podía. Ahora era yo el que lo perseguía. Sin darme cuenta le seguí hasta un patio interior donde un remolino lo levanto por encima de mi cabeza. El aire y el papel en ese momento parecieron cobrar vida, como la de un fantasma. Me asuste y me fui. Entonces el papel volvió a seguirme, acelere el paso, parecía que el papel también. Lo acelere aún más y el papel se acercaba a mis talones. Mi cabeza me hizo pensar: “aquello no era posible” así que me detuve. El papel choco con mi pierna. Lo agarré y lo rompí en pedazos. Empecé a correr hasta llegar a casa. Entré corriendo y me apoye de espaldas en la puerta, respirando agitadamente y sabiendo que delante de la puerta me esperaban cientos de minúsculos papelitos.

Tanto le había gustado a la profesora que lo leyó a toda la clase e incluso lo comento con otros profesores. Esto influyo mucho en Yuan y le ánimo a seguir escribiendo pequeñas cosas cuando tenía la oportunidad. Ganó un año más tarde un premio en el colegio por escribir una historia de navidad. Parte del premio consistía en leer el texto frente al resto de alumnos del colegio, los padres de estos y por supuesto los profesores. Su frase final fue enormemente aplaudida y poco podía el imaginarse que se convertiría desde ese momento en una frase popular que muchos utilizan hoy en día.

“Si la Navidad es paz y alegría porque no hacemos de la Navidad cada día”

Contaba ya con catorce años cuando ganó un premio “Sant Jordi”. Un concurso que hicieron entre las escuelas de la población y donde le entregaron un diploma y una baldosa de cerámica con el símbolo de una rosa y una pluma que aún hoy guarda. Fue ese mismo día el que le dijo a su madre “Mama de mayor quiero ser escritor” a lo que su madre le respondía que si se esforzaba podría ser lo que quisiera.

Hoy dieciséis de mayo cumplía su aniversario y no era escritor.  Tenía muchos amigos, y había celebrado su cumpleaños por dos veces. La primera al mediodía con su familia, era una familia muy bien avenida parecía un clan. Primos, abuelos, tíos, por supuesto sus padres y sus hermanos. Yuan era aficionado a los juegos de magia y a su familia le encantaba ver como los hacía. Habitualmente les realizaba los mismos juegos que su familia nunca descubría y con los cuales no dejaban de sorprenderse. Terminada la comida del mediodía y la divertida sobremesa se despidió de su familia para ir a celebrar el cumpleaños con sus amigos.

Vivía cerca de la costa a escasos diez kilómetros así que cogió su coche y se fue en dirección a la playa. Eran ya las siete de la tarde y aunque con sus amigos había quedado a las nueve en un pub de la zona decidió que iría tomarse algo sentado frente a la playa. Tardo bien poco en llegar y estacionó el coche en el mismo lugar de siempre.  Él y sus amigos conocían un lugar donde aparcar. Cerca de la zona de marcha del lugar en el que habitualmente siempre había espacio para ello. Además les servía para saber quién de ellos andaba ya por la zona. No vio ningún coche conocido aunque era normal aún faltaban unas horas para la cita.

Había una calle central en el pueblo costero, llena de pubs y garitos donde ponían músicas diversas, aunque era temprano las calles siempre estaban llenas de gente. Desde el inicio de la calle se veía el mar al final de la misma. La calle siempre estaba llena de gente que salía de un garito para ir a otro. Tan solo entrar en la misma y pasar por delante del primer garito ya salió uno diciendo hombre Yuan ¿Qué tal? ven vamos aquí delante, que te invito a una copa. No era uno de los amigos con los que había quedado pero como él, era una persona muy extrovertida le conocían prácticamente todos los habituales del lugar. Así que allí nunca se podía sentir solo. Al entrar al garito había poco más de una docena de personas algunas conocidas otras no. Aunque Yuan no era rico era una persona generosa y tal como entro dijo en voz alta hoy es mi cumpleaños así que cava para todos. La gente se animo y empezaron a cantar el cumpleaños feliz. Cualquiera que hubiera entrado en ese momento hubiera creído que todas las personas del local eran amigas de toda la vida. Total que llego tarde al final de la calle donde había quedado con sus amigos. Esta docena de personas le fueron llevando de un local a otro celebrando el cumpleaños e invitando cada vez una persona diferente para cuando llegaron a donde había quedado con sus amigos ya eran más de cuarenta personas las que estaban celebrando su cumpleaños. Sus amigos al verle no se sorprendieron en absoluto y le dijeron que solo él era capaz de montar sin quererlo una movida de ese tipo. En definitiva la noche paso de forma alegre y divertida hasta casi llegar la madrugada. Al día siguiente Yuan se levanto cerca de las dos del mediodía y se fue a comer a la playa con su hermano los dos reían recordando lo bien que lo pasaron ayer por la noche. Su hermano era casi tres años menor que él y se llevaban estupendamente. Acabada la comida se despidieron. Yuan como era costumbre para él se iba al cine cada domingo a la primera sesión. Hacía tiempo que había dejado de leer cuentos para entrar de lleno en el apasionante mundo del cine. Siempre que podía iba a ver películas de aventuras o acción. Ir a la primera sesión del día suponía estar prácticamente solo en el cine y eso le permitía sentarse habitualmente en la fila siete del cine  y en el centro de la pantalla lo que le hacía sentirse parte de la película. Siempre al iniciar la película empezaba  a comer sus palomitas dulces y a sorber su refresco. Al finalizar como siempre se dirigió a su casa soñando y pensando en la película. Al llegar a su casa se sentó en la zona a la que él llamaba biblioteca. No es que tuviera ni mucho menos una biblioteca en su casa, pero había convertido una habitación en un despacho con su ordenador portátil, lleno de estanterías y libros. Sentado en la silla giratoria se quedo mirando la colección de libros de Julio Verne y ladeando la cabeza leía los títulos. 20.000 Leguas de viaje submarino, Viaje a la luna, La vuelta al mundo en 80 días. Durante un tiempo se pregunto cómo una persona que nació en 1828  podía haberse imaginado tales cosas. Cosas que en la actualidad si se podían hacer. Había una frase que le hacía reflexionar mucho. La tenía plastificada y pegada en la estantería debajo de los libros de Verne.

 

“Los sueños son sumamente importantes. Nada se hace sin que antes se imagine”

George Lucas.

Después de releer la frase de George Lucas cogió el manuscrito de su primer y único libro inédito y escrito por él. Leyó la portada el titulo rezaba “¿QUIERES? ¡¡¡BUSCA!!! Hablaba de cómo conseguir los sueños y las metas propuestas por uno mismo. Fue a buscar la última página donde había incluido una frase de su puño y letra que decía

“La palabra fracaso la inventó aquel que jamás lo intento”

Su mente estaba agitada su respiración se aceleraba algo estaba hirviendo en su mente y su corazón. De repente y sin más grito soy un aventurero.  Miro hacia arriba como si en lugar del techo se encontrar el infinito  y mientras sostenía su manuscrito en la mano y respirando hondo repitió en voz alta soy un aventurero. Se giro hacia la pared y empezó a hablar a los cuadros que tenía colgados “no soy como tu Indiana no voy a buscar el Arca perdida ni soy como tu, un agente secreto en una misión imposible, pero si sé que soy un aventurero y aunque aún no se cómo se llama mi aventura se que quiero vivir una”

Yuan estaba muy agitado se movía de un lugar a otro gesticulaba y no paraba de decirse a si mismo soy un aventurero, pero que hago donde voy ¿Qué Hago? Cogió un libro al azar lo abrió por una página cualquiera y señalo sin mirar con el dedo y leyó.

“Encontraremos el camino, y si no, lo crearemos”.

Fue en ese preciso instante cuando le vino a su cabeza el vago recuerdo de algo muy importante para él.  Corrió al desván y empezó a revolver cajas no encontró lo que buscaba y empezó a revolver armarios, los bajos de las camas, y toda la casa. Empezaba a desesperarse, no lo encontraba de tanto en tanto se paraba levantaba la cabeza como si recordara donde podía estar y cambiaba de habitación y de lugar de búsqueda. Entonces su cara se ilumino cogió un taburete y  corrió hacia un el altillo de un armario empotrado se le cayeron unas cuantas cajas al suelo y tuvo que ponerse de puntillas y alargar sus manos al máximo. Allí estaba lo que buscaba sus dedos rozaban la caja octogonal la hacía rodar y la atrajo hasta poder cogerla.

Estaba emocionado cogió la caja y bajo del taburete como si contuviera un tesoro entre sus manos con la misma delicadeza que si moviera huevos se acerco a la mesa de la cocina y abrió la caja. Su cara era de estupefacción no estaba dentro lo que esperaba. La caja en cuestión era una caja de puzles y dentro el recordaba perfectamente haber guardado envuelto en una tela el puzle medio hecho. Era el primer puzle con el que descubrió, cuando tenía poco más de dieciséis años, que si lo hacías encima de una tela del estilo como con las que se juega al póquer podías guardar el puzle medio hecho enrollándolo y continuarlo más tarde. La tela no estaba y el puzle medio hecho tampoco. Tan solo una bolsa de plástico con las piezas que aún faltaban por poner. Su cara de desconcierto duro poco empezó a observar la caja y poco a poco recupero la sonrisa. La caja como decía era octogonal de unos doce centímetros de diámetro y unos treinta y tres cm. de altura. En los primeros seis centímetros de arriba a modo titulo decía en un dibujo con letras grabadas en la madera “LEGENDS” debajo de la palabra una línea negra irregular de un centímetro aproximadamente de ancho separaba el titulo del más excepcional mapa que Yuan pudiera recordar.

Era un mapa del mundo con todas las leyendas ubicadas en el.

Se podía leer:

“ATLANTIS descubre el centro de las civilizaciones perdidas. ¿En qué paraíso prefieres perderte?”.

Estaba en seis idiomas diferentes. En el mapa se podían ver lugares tan dispares como la Atlántida, El Dorado, La fuente de la juventud, El Valhalla, Las minas del rey Salomón, Camelot, La torre de Babel, Shangri-la, El castillo de Drácula, y así infinidad de leyendas.

El mapa iba a ser su gran aventura tan solo tenía que decidir cuál de esas leyendas era la que quería perseguir, cual era la aventura que viviría. No sabía por dónde empezar no tenía claro si todo aquello era una locura.

Ya había anochecido, se le había pasado el tiempo volando pero no tenía sueño. No podía dormir. Solo rondaban preguntas por su cabeza: ¿Qué destino elegir?, ¿Qué equipaje?, ¿Cómo empezar? ¿Qué hacer?

Las preguntas, las ideas, los pensamientos se agolpaban en su cabeza sin ton ni son ya eran las dos de la madrugada y solo hacía que andar. Andar de un lado para otro por la casa gesticulando con las manos y balbuceando. Cualquiera que le hubiera visto y no le conociera pensaría que estaba loco. Entro en el cuarto de baño se remojo un poco la cara y mirándose al espejo se dijo tienes que concentrarte y decidir con tu sistema especial.

Salió del cuarto de baño y se dirigió a su habitación tenía allí una tele puso un DVD con una película de acción y como siempre programó la televisión para que se apagara a los 20 minutos. Con el tiempo había desarrollado un sistema muy particular de concentrase por la noche. El hecho de ponerse una película  que ya había visto un millar de veces le permitía centrarse en la película de forma que liberaba su mente de cualquier tipo de pensamiento por otra parte al conocer la película perfectamente esta no le generaba interés suficiente y le permitía medio dormirse.

Al cabo de unos escasos diez minutos ya solía estar en un estado de duerme vela, es decir de semiconsciencia y su mente totalmente libre le mostraba como si de un sueño se tratase la solución sobre el tema que le preocupaba. Parecía que tuviera su mente en esos breves momentos la capacidad de la videncia y así de esta forma se dormía plácida y profundamente. Por la mañana si tenía suerte y no se despertaba de forma brusca se despertaba viendo parte de ese sueño. Entonces cogía la grabadora que previamente dejaba la noche anterior encima de la mesita de noche y se contaba a sí mismo los pocos recuerdos que podía antes de que estos se le esfumaran por completo de su mente.

Era lunes por la mañana con su mano tanteo la mesita, alcanzo la grabadora y empezó a hablar. Cuando por fin abrió su ojo derecho para mirar la hora en la radio despertador vio de forma borrosa que eran las 7’47 de la mañana. Se levanto y sonreía mientras se duchaba ya sabía cual iba a ser su aventura.

10 Respuestas a “YUAN capítulo 1”

  1. Ana juncosa dice:

    Interessant

  2. Toca-campanes dice:

    Muy interesante. Me quedo con esta frase: “Si la Navidad es paz y alegría porque no hacemos de la Navidad cada día”. Deberíamos empaparnos siempre de ese espíritu navideño y no solamente como pretexto a comidas pantagruélicas y excesos de todo tipo

  3. Toni Morales dice:

    Bon dia Joan. He llegit aquest 1er. Capitul. Es entretingut, m,agrada la forma fácil que tens d,escriure.

  4. Toni Morales dice:

    Bon dia Joan. He llegit aquest 1er. Capitul. Es entretingut, m,agrada la forma fácil que tens d,escriure. Una abrassada. Cuidat.

  5. Esther dice:

    Ole Ana, me has enganchado

  6. Pilar dice:

    El primer capítulo me a gustado mucho.

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